Videojuegos y salud, ¿condenados a entenderse?

Los videojuegos han sido relacionados muchas veces con problemas de salud. Hay que reconocer que pese a las horas de diversión que nos han dado, también han supuesto en ocasiones algunas afecciones derivadas por ejemplo de fijar la vista en la pantalla durante mucho tiempo o forzar nuestros ojos para apreciar todos los detalles de una partida. Eso por no hablar de la adicción que puede generar y que desemboca siempre en “una vez más y si no, apago la consola”.

Recuerdo la primera vez que sufrí físicamente por culpa de un videojuego, fue tras una partida de cuatro horas a Spyro the Dragon que terminó con mi padre desenchufando la consola y con un dolor de cabeza que me impidió dormir bien. Pues bien, a día de hoy parece ser que el mundo de los videojuegos quiere pedirnos perdón por tantos problemas que nos ha dado y compensarnos en cierto modo por estas cefaleas, dioptrías y otros muchos dolores que nos ha causado.

¿Cómo? Pues ayudándonos en nuestro estilo de vida tan ajetreado hoy en día. La realidad virtual tiene mucho que ver en este asunto ya que las posibilidades que ofrece el mundo VR parece que son infinitas y ya hay proyectos bastante interesantes que aprovechan las posibilidades de la realidad virtual para ayudarnos.

Uno de los más interesantes es Deep VR, que pretende convertirse en una ayuda para aquellos que sufran ansiedad. En este caso las gafas de realidad virtual nos trasladan a un mundo donde las formas y colores nos ayudarán a relajarnos tras un día estresante. Este sistema ya está siendo objeto de estudio por la universidad de Radbou en Holanda para comparar los efectos terapéuticos de Deep VR en comparación con los vídeos de submarinismo. Parece que los resultados de este estudio son bastante alentadores.

Otro de los proyectos que combinan realidad virtual con salud es Virzoom. En esta ocasión lo que se pretende es alentarnos a llevar un estilo de vida más saludable combinando una bicicleta estática con actividades de realidad virtual tales como atrapar forajidos convirtiéndonos en un cowboy, volar a lomos de un pegaso o incluso pilotar un fórmula 1. En definitiva, Virzoom rompe el mito de que los videojuegos imponen un estilo de vida sedentario y apuesta por una nueva forma de hacer atractivo el deporte a aquellos a quienes le cuesta enfundarse el chándal.


La última prueba que demuestra que videojuegos y Medicina pueden entenderse muy bien la tenemos en el proyecto The Phantom Limb, el cual ha desarrollado un brazo robótico inspirado en el que llevaba Venom Snake en Metal Gear Solid V: The Phantom Pain. Esta combinación de videojuegos y salud pasó en esta ocasión porque Konami ayudase en esta producción que finalmente ha dado como resultado una prótesis futurista que le ha devuelto la extremidad perdida a James Young, un joven británico que perdió su brazo en un accidente.


En definitiva, videojuegos y Medicina pueden ayudarse mucho más de lo que se pensaba. No estamos hablando de que jugar a videoconsolas puedan curarte un resfriado, sino que este mundo virtual ofrece múltiples posibilidades en los avances de esta ciencia. Desde como hemos visto plataformas virtuales que mejoren nuestro estilo de vida ya sea fomentando el ejercicio o ayudándonos con nuestra ansiedad.

La realidad aumentada de los sistemas VR también ayudan a crear plataformas virtuales con las que futuros médicos pueden poner en práctica sus habilidades de cirugía. Insisto en que jugar videojuegos no cura enfermedades, sino que este mundo virtual tiene mucho que ofrecer a los avances médicos. Al mismo tiempo, se pueden dar casos en los que pese a no sanar sí que nos pueden ayudar a estar más sanos.

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