Yo juego a Fortnite ¿y qué?

¿Por qué nuestros gustos deben adaptarse a los de los demás?

revolver en fortnite battle royale

Seguro que la escena que os voy a describir en las siguientes líneas la habéis vivido en más de una ocasión y no sé si os habéis parado a reflexionar sobre ello. ¿Cuántas veces os han mirado mal por escuchar un tipo de música concreto? ¿O a un artista? ¿O por ver una película o una serie de televisión? ¿Y por jugar a una saga de videojuegos? Seguro que más de una vez, porque las tendencias y las modas siguen existiendo y también las personas que juzgan (y califican o clasifican) a otras solo por los gustos que tiene. Esto me ha pasado a mí personalmente. Durante mi adolescencia, llegué a dejar de lado Pokémon, una de mis sagas favoritas, solo porque el entorno en el que me movía lo veía como un juego para críos. Yo, en un esfuerzo por encajar donde no tendría que haberlo hecho, perdí un tiempo valioso y dejé mi afición solo por miedo a lo que los demás dirían de mí si se enterasen que en mi tiempo libre jugaba a capturar criaturas en mi consola portátil. Qué estúpido que fui.

pokémon puede haber dado una pista de la octava generación con Funko

Los videojuegos no eran, por aquel entonces, la industria tan potente que es ahora y tampoco veía yo más allá de las puertas de mi instituto. Aunque en las películas americanas se emperren en hacernos ver que es un verdadero infierno, lo cierto es que sí hay que ser inteligente y aprender a sobrevivir en un entorno que no es nada amigable con las personas que tienen gustos que no siguen los de la colectividad. Reconozco que fue culpa mía por no saber seguir mi instinto, mis gustos y por no evitar que la opinión de los demás me influyese. Y la cuestión está en que han pasado más de 10 años y la cosa no ha cambiado prácticamente en nada. Bueno sí, todos los que jugábamos en el instituto o en el colegio ahora somos mayores de 25 y el panorama se ha vuelto algo más adulto, pero se sigue juzgando a las personas por los títulos a los que juegan.

Juega a lo que realmente te gusta

A mí me ha pasado, otra vez, solo que en esta ocasión me da bastante igual. Y seguro que alguno de vosotros ha soltado una frase parecida o la ha escuchado. ¿Juegas a Fortnite? Esa pregunta no debería ser problemática, pero sí si el tono que se usa para expresarla es de sorpresa o con afán de menospreciar el gusto de esa persona por el título de Epic Games. Pongo de ejemplo este battle-royale porque es el que más de moda se ha puesto entre los menores de edad, un rango de la población que, entre la mayoría de jugadores adultos, es conocido como “niño-rata”. Esto es otra forma, también, de juzgar a los jugadores. Igual si eliges Dota 2 o League of Legends o si eres más de Call of Duty o de Battlefield. Cada uno puede jugar a lo que quiera sin necesidad de que otra persona le analice. Lo bueno de una industria tan prolífica en títulos de diferente tipo es que se puede disfrutar de muchas aventuras y propuestas entretenidas. ¿Juegas a Candy Crush? Pues me alegro por ti, porque eso no evita que luego puedas disfrutar de The Last of Us o Hellblade: Senua’s Sacrifice y seguir valorando las características que les han hecho grandes.

alguien jugando a Candy Crush

Lo bueno de vivir en una época con tantísimas posibilidades es que tenemos más donde elegir y serán nuestros gustos los que nos inviten a probar un juego u otro, no el de los demás. Si quieres jugar a Fortnite, juega, porque la capacidad de elegir y decidir es algo que no nos debe arrebatar nadie.

Juan Pedro Prat

Periodista. Siempre llevo a mano un Poké Ball por lo que pueda pasar. Combino mi pasión por escribir con la de diseñar, aunque no se me da muy bien. Intento siempre aprender de todos los que me rodean.

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