Así son los proyectos de U-tad, finalistas de los Premios PlayStation

Conoce las propuestas de U-tad, una de las 10 mejores universidades del mundo para estudiar videojuegos según GAMEeducation.

Desde hace años, la industria del videojuego en España está en constante crecimiento. El Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital (U-tad) es parte activa de esta evolución favorable, creando un paraguas formativo para exportar el talento nacional a grandes empresas del sector. En ese sentido, ya puede presumir de ser una de las 10 mejores universidades para formarse en videojuegos, según el ranking elaborado por GAMEducation, la Global Association for Media Education. Mientras que los proyectos finales de U-tad han sido elegidos finalistas de los Premios PlayStation un año más.

La universidad vuelve a ser candidata a los prestigiosos premios para llenar sus vitrinas, donde ya figuran 10 galardones. Estos reconocimientos tienen un denominador común, ya que U-tad apuesta por una metodología basada en entornos reales que funciona. Este método consiste en enfrentar a los alumnos a las dificultades y plazos del desarrollo de un videojuego que podría tener cualquier estudio profesional. Los resultados se pueden ver este año con los proyectos Naamu: The Lost Essence (An Otter Studio) y Shards of Hope (Banana Crunch), finalistas de los Premios PlayStation.

Ya ocurrió otros años anteriores con Windfolk, A Rising Bond o Intruders: Hide and Seek. Este último no sólo fue el Mejor Juego del Año y el Mejor Juego para la Prensa en la III Edición de los Premios PlayStation, sino que ha cosechado éxitos internacionales desde su publicación en PS4 como uno de los mejores juegos de realidad virtual. Así que no habrá que perderles la pista a los nuevos proyectos que tienen un estilo muy personal.

Naamu: The Lost Essence (An Otter Studio)

Naamu: The Lost Essence
Naamu: The Lost Essence es un hack and slash muy colorido.

Este hack and slash 3D en tercera persona ha cambiado mucho desde sus primeros bocetos, pero la protagonista sigue siendo la misma. Naamu es una joven que presencia cómo la Corrupción está devorando todo lo que conoce. Es casi una metáfora que habla sobre el cambio climático y la acción del ser humano en el planeta. Un grito de auxilio al que acude la protagonista para salvar la fauna y la flora con su energía. «Nuestra protagonista pelea por devolver su hogar a un estado sostenible, pues si falla todo cambiará de forma irreparable y acabará en su eventual destrucción», confirmó Tai Nuño, programador de An Otter Studio.

Una de las peculiaridades de este juego es que Naamu utiliza la misma barra de energía tanto para absorber daño como para atacar. Naamu, con la ayuda de la «Esencia del Bosque», luchará hasta salvar la naturaleza y a sus habitantes cueste lo que cueste. Por tanto, la gestión de este recurso se convierte en algo imprescindible, ya que el jugador tiene que purificar a los animales con esa energía. El combate es bastante dinámico y Naamu puede aprovechar el entorno para tomar ventaja como se puede ver en el gameplay que el estudio ha compartido.

«El juego partió de la idea de manejar la vida y energía como un mismo recurso, a pesar de empezar mucho más como un juego más pausado y reactivo, las iteraciones iniciales del juego mostraron muy temprano que acelerar el tempo e incentivar una jugabilidad más proactiva generaría una experiencia de juego mucho más interesante y divertida», nos explicó Daniel Rodríguez, diseñador del proyecto. Así que el equipo ha trabajo muy duro estos meses en el comportamiento de los enemigos en manada que ayuda a «generar combates abiertos y ágiles».

El confinamiento afectó al flujo de trabajo

Uno de sus principales retos fue convertir esa mecánica en algo divertido para el jugador. Jairo Campaña, también diseñador, nos confesó que «al inicio del desarrollo, el ritmo de combate era bastante lento y resultaba muy frustrante el hecho de que el jugador pudiera morirse simplemente atacando», lo que les obligó a crear otras herramientas para recuperar vida durante el combate como un «finisher» o ejecución de los enemigos. Asimismo, tuvieron en mente añadir un árbol de habilidades, pero «preferimos centrarnos en esta mecánica para entregar una experiencia lo más pulida posible«.

Este proyecto no sólo les ha enseñado el verdadero trabajo que hay detrás de un videojuego, sino que «U-tad ha sido fundamental para poder generar el entorno apropiado en el que realizar dicho aprendizaje» como destacó Nuño. Este año se han tenido que enfrentar a una situación excepcional que irremediablemente ha afectado al desarrollo del proyecto en la manera de trabajar. «Con todo el tema del confinamiento y la pandemia, hemos tenido que volver a aprender a trabajar en equipo a distancia mediante plataformas online que nos han permitido un contacto bastante inmediato, aunque la mecánica de trabajo ha sido bastante diferente», nos explica Adriana Méndez, artista del equipo.

Naamu: The Lost Essence
Naamu tendrá que salvar su bosque de la Corrupción.

Pero todo el esfuerzo tiene recompensa y han logrado presentar una demo muy atractiva a los Premios PlayStation para convertirse en finalistas, «todo un logro para nosotros». El Mejor Juego del Año de los Premios PlayStation será premiado con 10.000 euros en metálico para el desarrollo del juego para su publicación en la consola de Sony como ya hicieran otros proyectos de U-tad.

Además, contarán con kits de desarrollo y una campaña de promoción y marketing en los principales canales de PlayStation valorada en 200.000 euros. El equipo se muestra muy emocionado con esta idea y sobre todo el lanzamiento de PS5, ya que afirman que «explorar las capacidades de PS5 sería una experiencia muy interesante», concluye Rodríguez.

Shards of Hope (Banana Crunch)

Shards of Hope
Shards of Hope ha creado un mundo onírico de pesadillas infantiles.

Por otra parte, Banana Crunch está desarrollando el primer metroidvania-bullethell 2.5 de scroll lateral de U-tad que se inspira en juegos como Hollow Night o Ikaruga. Así que además de las clásicas habilidades de este género como el dash, tiene un estilo único basado en mecánicas sobre la polaridad del color. Esto quiere decir que el protagonista puede cambiar de arma en función del color de los enemigos en combates cuerpo a cuerpo muy ágiles y desafiantes.

Su narrativa presenta a Kyr, hijo de la madre noche Nyx y un semidios, que viajará por escenarios grises de Oneiros para derrotar a las pesadillas de los niños y se puedan convertir en adultos. Su hermano es quien provoca estas pesadillas a los niños de mente débil, por lo que Kyr tendrá que luchar contra todos los monstruos y criaturas de este mundo desolado para liberar las mentes de los niños.

De hecho, la luz es lo primero que utilizan los niños cuando tienen miedo, así que Kyr podrá utilizar 4 luces de distinto color para enfrentarse a los peligros. Uno de sus diseñadores, Ángel Hache, revela que se han decantado por este género «para crear un level design intrincado, con muchos atajos y secretos» que finalmente recree las pesadillas infantiles.

Shards of Hope
Shards of Hope utiliza la polaridad de la luz para atacar a los enemigos.

La cuarentena les pilló por sorpresa con las consecuentes inseguridades que propone un proyecto recién comenzado. «Estábamos un poco perdidos y ciertos elementos del juego se tuvieron que repetir en alguna ocasión», dice el joven. Incluso decidieron cambiar algunas mecánicas que ralentizaban el ritmo de juego como un escudo que iba ser elemento central del gameplay y se terminó convirtiendo en una skill defensiva.

U-tad, el primer contacto real con el mundo del desarrollo

Pero el reto más importante fue «unir el trabajo de diseño, programación y arte de forma ordenada, crear elementos divertidos que destaquen». Finalmente, han conseguido reflejar lo que tenían en mente desde un principio gracias a un estilo artístico con formas estridentes.

A pesar de las deficiencias, consiguieron sobreponerse para sacar adelante el proyecto y reconocen la labor de U-tad para crear su «primer contacto real con el mundo del desarrollo», en palabras de Julio Benítez, diseñador. «Hemos sido desarrolladores que han trabajado según la necesidad del proyecto. El proyecto nos ha ayudado a especializarnos, sin obviar las necesidades del momento, y a aprender a trabajar en departamentos«, explicó sobre las dificultades. Así que han recibido su candidatura finalista a los Premios PlayStation como un «reconocimiento de un trabajo de ocho meses» en una época especialmente extraña.

Shards of Hope
El juego está inspirado en otros metroidvania como Hollow Knight.

Aún falta más de un mes para conocer quiénes serán los premiados en una gala que será tan atípica como este 2020. A pesar de ello los equipos afrontan esta nueva fase con mucha ilusión, así como el lanzamiento de PS5. Muchos de estos estudiantes pronto tendrán nuevas oportunidades profesionales y quien sabe si será en un estudio de renombre en el desarrollo de videojuegos. No sería la primera vez que los alumnos de U-tad son reclutados por compañías punteras como Ubisoft, RockStar, King o Tequila Works. Esto le ha valido para convertirse en la sexta mejor universidad del mundo para formarse en videojuegos.

Raquel Morales

Periodista. No puedo dejar NADA sin explorar. Me adiestré con Lara Croft en el templo de Karnak mientras buscaba el cubo horádrico entre vacas. Camino de Grand Line.
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