¿Echamos una partidita? La experiencia de PS5 a dos jugadores

Poniendo a prueba el multijugador local DualSense en mano.

El multijugador local vive, la lucha sigue. Es cierto que son tiempos complicados para reunir amistades en casa y que, en este contexto, el juego online ha cobrado una relevancia prácticamente vital para quienes disfrutan jugando con amigos. Pero las partidas con «multijugador de sofá» están más vivas que nunca. Hemos querido hacer un experimento en casa viendo cómo es eso de jugar a dobles en PS5, cuánto puede ganar una experiencia ya de por sí divertida con ese toque extra de inmersión que trae consigo la tecnología del DualSense.

¿El resultado? Hay mucho que contar, pero ya lo podéis imaginar. La sorpresa ha sido muy grata en todos los frentes, porque la experiencia gana muchos enteros, porque la nueva generación está demostrando que no va solo de tener mejores gráficos o ir a más fotogramas. Porque la nueva generación también va de hacernos mucho más partícipes de los mundos virtuales que nos propone. Más todavía cuando son dos personas las que comparten partida… y sofá.

De vuelta al «cooperativo de sofá» con PS5

Vaya por delante que somos fervientes defensores del juego a dobles en casa, compartiendo sofá. Podría perder la cuenta de la ingente cantidad de horas pasadas con amigos haciendo torneos de Pro Evolution Soccer en la era de PS2 o la de horas invertidas en superar las misiones cooperativas del CoD de turno en PS3. La experiencia a dos jugadores o más es algo que se debe conservar, que acerca, que eleva el disfrute de un videojuego.

Eso es algo que me hacía mirar con mucho cuidado a PS5. En una época en la que el multijugador online parece acaparar todos los frentes, llama la atención que la consola aterrizara con varios juegos que, entre otras cosas, permitían compartir sofá y partida con otras personas. Máxime, sabiendo que en esta ocasión los mandos no son meros transmisores de órdenes de jugador a consola. Ahora también son transmisores de sensaciones de la consola al jugador.

Y cómo lo cambia todo.

Compartiendo sensaciones

El mando Dualsense de PS5 ya se vende en tiendas extranjeras.
El mando Dualsense de PS5 ya está disponible

Desde que tenemos PS5 en casa y vienen amigos a casa (pocos, dadas las circunstancias) para probarla, siempre hemos hecho el mismo ritual: coger el DualSense, dárselo y arrancar Astro’s Playroom. Este pequeño plataformas ha sido y es el máximo exponente tanto de las posibilidades como de las sensaciones que puede transmitir el mando. Las aventuritas del pequeño Astro impactan desde el primer momento no solo por cómo lucen sus mundos, por las mil referencias o por las nulas cargas. Sorprenden porque las sientes en las manos.

Es muy divertido ver a personas que llevan tiempo sin jugar, o mucho tiempo acostumbradas a los mandos de la pasada generación, descubrir que el pad sirve para más que para dar órdenes a personajes virtuales. El bloqueo de los gatillos, las vibraciones al tirar de cuerdas, hasta los sonidos que acompañan cuando te balanceas en un traje de mono saltando entre barra y barra. Sorprenden las reacciones de personas que incluso llevan mucho tiempo jugando, porque descubren que todavía hay lugar para sorpresas más allá de las mecánicas o la historia de los videojuegos. Sorpresas a través del tacto, a través de la inmersión.

Funcion DualSense LED PS5

Por eso, y sobre todo porque en casa somos dos y nos gusta mucho echar alguna que otra tarde compartiendo partida, al final se nos hizo necesario contar con otro mando más en casa. Hemos jugado a títulos como Detroit: Become Human pasando el mando entre personaje y personaje, incluso avanzado en la trama de The Last of Us: Parte II alternando según las secciones del juego. Pero ahora hemos podido disfrutar de más experiencias competitivas y cooperativas, y ya no hay vuelta atrás.

Saltando entre coches para reventar el aro

Hay muchas experiencias, bastantes ya, que dejan jugar a dobles en un mismo sofá con PS5. Por supuesto, nuestro primer campo de pruebas, completado de cabo a rabo, ha sido Sackboy: Una Aventura a lo Grande. El plataformas de Sumo Digital, protagonizado por esos simpáticos Sackboy que conocimos en Little Big Planet, es una experiencia de lo más divertida y desafiante jugando a dobles.

Compra ya Sackboy a Big Adventure para PS5 al mejor precio
Sackboy saltando en un nivel en su tráiler de lanzamiento.

¿Lo mejor? Además de los piques que pueden surgir entre dos intentando superar las secciones plataformeras más exigentes, es sobre todo notar lo que el mando transmite a las manos. No es una exageración, pero en más de una ocasión surge ese «¿Lo has notado?», al pasar de una superficie metálica a una de madera. Al notar en las manos lo que nuestro personajillos de tela notaban en sus pies.

Aunque hay más juegos que miran a los dos jugadores para centrarse sobre todo en el lado más competitivo de esta faceta y, aunque en casa no somos grandes fans del basket, sí que disfrutamos bastante con los juegos de este deporte. Por eso, y por la enorme curiosidad de saber qué se siente cuando tus jugadores se cansan, NBA 2K21 ha sido otro de esos juegos que nos han copado las tardes de vicio.

NBA 2K21 concreta su fecha en PS5 y Xbox Series X
Vamos a sentir los partidos como nunca en NBA 2k21

Decía 2K antes del lanzamiento de la versión next-gen del juego que buscaba aprovechar al máximo la resistencia y la realimentación háptica del mando de PS5. Y la realidad es que pocas veces habíamos notado tanto jugando al baloncesto, al menos al virtual. Cualquier choque, agarre o roce en la cancha es una vibración diferente. Cualquier tiro a canasta o pase que se haga. Todo tiene un reflejo en el pad. Aunque lo más llamativo sin duda es notar cómo el botón R2 se te resiste más y más a medida que los jugadores se cansan.

La sensación de fatiga se traslada a los dedos, ya que te obliga a forzar más para que el deportista corra. Cabe decir que al principio da un poco de miedo, porque da la sensación de que forzando puedes «romper» el mando. Pero nada más lejos de la realidad. Al final se naturaliza y sigue dando pie a los piques de siempre, solo que esta vez eres más consciente de lo que pasa en la cancha. Mi jugadora dos en estas sesiones me confesaba después de la última partida que siempre evitaba pasar el balón a los cansados porque se volvía más complicado manejarlos a causa de esa fatiga. Y para eso mismo está, ¿no?

Dirt 5

Probablemente, nuestra mayor sorpresa con lo que puede hacer el DualSense vino en la primera carrera en DiRT 5. Habiendo jugado a dobles ya en la versión de PS4, actualizar el título a la versión de nueva generación ha sido una sorpresa de lo más grata. No por el salto visual y de rendimiento, que lo hay y es notable, sino porque es lo más parecido que hay a conducir un coche de rally real con un mando en las manos.

La sensación de impacto y de peso es totalmente real. Los derrapes por el asfalto, los saltos en desniveles, las colisiones… Todo se traslada de una forma que abruma y que a veces incluso hace temer por la integridad de un mando que lo aguanta absolutamente todo. Acelerar y frenar, como en todo juego de conducción, es algo que se hace con los gatillos R2 y L2 respectivamente. Pero, como decíamos, el movimiento y los impactos se trasladan con tanta fuerza que a veces llegan a temblar los dedos y los gatillos cuando el coche va a 100 por hora y salta por una rampa.

Es abrumador y totalmente absorbente, y gana todavía más cuando estás intentando arañar segundos en la crono para superar a la persona que tienes al lado en el sofá. No vamos a engañar a nadie, porque en casa somos algo competitivos, así que podéis imaginar los piques y los empujones «accidentales» para desviar más de una trazada en las curvas. Y eso, aderezado con ese toque extra de inmersión, simplemente es algo que hay que experimentar.

La tecnología del DualSense mejora las partidas locales

mando ps5 visión lateral
Los joystick y los gatillos se han mejorado en el DualSense, así como la sensibilidad del panel táctil

Vayamos por partes. La esencia del multijugador local, de las partidas a dobles en una tarde de juego con otra persona en casa sigue siendo la misma. La colaboración, la satisfacción de superar ese nivel que teníais casi por imposible, la diversión de hacer la «puñeta» al otro cuando te va a intentar adelantar o esa falta que le haces «sin querer» justo cuando va a tirar a canasta. Todo eso se mantiene.

El giro de tuerca está en cómo los mandos te meten todavía más dentro de la partida. Se ha repetido ya varias veces, pero es algo que se debe destacar: el DualSense es clave para la inmersión en la nueva generación. Hace al jugador mucho más partícipe y esto, combinado con el juego local, consigue darle a este un toque todavía más disfrutable. Ambos compartís sensaciones, ambos notáis todavía más lo que está pasando y, en muchas ocasiones, os impactáis casi a la vez de cómo los juegos cuentan más que nunca a través de estas sensaciones.

Hemos pasado muchas horas jugando a dos en casa, pero estoy seguro de que esto no va a hacer más que alimentar las ganas de pasar más tardes e incluso noches colaborando y compitiendo.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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