La Realidad Virtual y sus métodos de locomoción

Andar en entornos virtuales sin romper o romperte nada.

En la década pasada del 2010 muchos han sido los experimentos e inventos que han intentado innovar el sector de los videojuegos. Ideas que cuando salieron, hicieron que nos explotase la cabeza a más de uno y nos llenase el cuerpo de excitación por ver el invento con el que llevamos soñando toda la vida. Algunos de ellos fueron un completo fracaso desde el día que salieron. Otros aunque funcionaban bien, no le dieron la promoción adecuada y se fueron muriendo poco a poco. Y luego están los que siguen con nosotros y van evolucionando de una manera estupenda.

A finales del 2010 salia Kinect con la idea de detectar mejor nuestros movimientos (algo que hacía muy bien) y usar nuestro cuerpo entero como controlador del juego. En 2014 Steam quiso vendernos «el mando» que aseguraba ser el controlador más preciso de la historia. Con sus dos controladores hápticos prometía que dejaríamos a un lado el teclado y ratón en Shooters o RTS. El Steam Controller fue un fracaso desde el día 1, siendo criticado tanto por prensa como por usuarios y vendiéndose por «cuatro duros» hasta que agotaron sus existencias. En 2013 salió el primer visor decente de realidad virtual, el Oculus Rift Dev Kit 1. Con el, el salto a los mundos inmersivos ya no era una utopía de de mediados de los años 90, era algo palpable y sobretodo funcional.

Los mundos virtuales comenzaban a moverse en buena dirección y tras ese kit de desarrollo y tras el llegó el Devkit 2 y con el los primeros visores comerciales Oculus Rift CSV y HTC Vive. A día de hoy esta tecnología ha sido muy bien recibida por los usuarios y es por ello que ahora mismo disponemos de una gran gama de visores para poder elegir. HTC sacó su tercera generación de visor con su HTC Cosmos. Oculus Rift S ha sido el segundo visor de Oculus que salió al mismo tiempo que su visor Stand Alone (no requiere de ningún ordenador para usarlo) Oculus Quest. Valve decidió dejar de colaborar con HTC y lanzó su aclamado visor Index. Pimax lanzó su visor de gran FOV y resolución 5k. Sony continua con su PSVR a un precio muy suculento. HP nos sorprendió a todos con su visor Reverb 2. Y por último compañías como Acer, Lenovo, etc se unieron al carro con unos visores bastante decentes a la par de económicos con la tecnología de Microsoft Mixed reality.

Oculus Rift DK1 y DK2
Oculus Rift DK1 y DK2

Entrando un poco en lo personal, he sido un gran seguidor de esta tecnología desde el primer día en que Oculus sacó su primer kit de desarrollo. Desde pequeño siempre me había entusiasmado esta idea y con ello me pude hacer con un DevKit 2 de Oculus y fui un early adopter de HTC Vive, siendo de los primeros usuarios que pudo flipar en colores con lo que se nos venía encima. A lo largo de esta década he jugado a grandes títulos que me han dejado asombrado a la par de cansado fisicamente. Juegos como The Lab, The Gallery episodios 1 y 2, Job y Vacance simulator, Budget Cuts 1 y 2, Super Hot VR, Windlands 1 y 2, Beat Saber, Moss, A Fisherman’s Tale, Arizona Sunshine, Skyrim VR, The Curios Tale of the Stolen Pets, Groundhog Day like father like a son, Boneworks, Sairento, The Walking Dead Saints and Sinners o el mejor título de toda esta técnología y que te hace ver los juegos de manera diferente a como la has visto nunca, Half-Life Alyx.

Aunque existen millares de juegos y muchos han hecho que jugadores den el salto y se compren un visor para poder jugarlos (el caso de Half-Life Alyx) no voy a negar que la realidad virtual todavía está en fase de desarrollo. A día de hoy queda bastante lejos una realidad como la que nos presenta el Best Seller y película taquillera Ready Player One, donde vemos una utopía (bastante suculenta para mi gusto) en la que jugadores se mueven con libertad dentro de una furgoneta cochambrosa o van por la calle dando espadazos al viento. No vamos a negar que el mayor problema de la realidad virtual ahora mismo es el desplazamiento dentro de los juegos. A un lado quedan los movimientos bruscos proporcionados con el stick analógico puesto que ahora tienes un problema llamado Motion Sickness. Si no has oído nunca hablar de ello, en pocas palabras se basa en un fallo cerebral cuando tus ojos envían información diciendo que te estás moviendo, pero tus piernas no lo hacen. Eso hace que tu cerebro se confunda, empieces a marearte, te duela la cabeza y si estás de pie puede que acabes en el suelo e incluso vomitar.

Motion Sickness

Los intentos para que esta sensación desaparezca todavía siguen en desarrollo. El método más usado y que mejor funciona aunque le quite sensación de realismo es el famoso Teleport. Con el simplemente apuntamos a un punto en el juego y en milésimas de segundo nos desplazamos sin sentir ninguna sensación rara en nuestro estómago. En juegos como en Boneworks, The Walking Dead Saints and Sinners o Half-Life Alyx, podemos desplazarnos con el stick analógico a una velocidad algo lenta. Esto hace que la mayoría de personas que están acostumbradas a jugar en VR no sientan mareos, pero la lentitud del personaje obliga en más de una ocasión a usar el teleport. Otro problema si juegas de pie no es otro que quieras o no siempre vas a moverte. Es por ello que Valve desde sus inicios con HTC creó el Scale Room y más tarde Oculus lo implantó en sus visores. Este sistema recoge con los sensores de movimiento un área de tu zona de juego y le pone límites. Con ello aparece un muro virtual que avisa de los peligros de estamparte contra una pared/mueble si sigues caminando por ese sentido.

Pero ¿que pasa cuando no se dispone de suficiente espacio? que por muy grandes que sean los mundos virtuales, la sensación de libertad se acaba cuando sin querer te chocas con tu escritorio, en un arrebato de epicidad golpeas un cuadro o le das una patada a una maceta e incluso el cable se enreda tanto por los giros que es imposible evadirnos de la realidad y sumergirnos en nuestro mundo soñado. Muchos han pensado en ese impedimento y se han estrujado las mentes para sacar el mejor dispositivo y poder caminar de forma real en un espacio reducido y que al mismo tiempo podamos girar, agacharnos, saltar, etc. Eso si, dichos andadores no son nada baratos, costando algunos mucho más que el visor y un ordenador potente juntos.

1. Virtuix Omni

El primer proyecto serio que se empezó a desarrollar. De diseño simple pero con una base bastante robusta. Cuenta con un arnés de seguridad que en este andador puede limitar un poco los movimientos de agacharnos o saltar y una superficie cóncava que en conjunto con unos zapatos especiales hacen que podamos caminar en cualquier dirección sin movernos del sitio.

Virtuix Omni

Las dimensiones del caminador son de 123x110x7 centímetros y peso unos 117kg. Lo bueno del proyecto es que inicialmente el precio de salida era de unos 600 dólares, pero los desarrolladores vieron el potencial del producto y dejaron de servirlo a particulares centrándose solamente en profesionales. Actualmente hay un distribuidor en España el cual te vende el producto entero (andador, sensores, ordenador y juegos) por unos 7.000 euros aproximados. Este precio va indicado en principio para salones recreativos, parques de atracciones, etc.

2. Cyberith Virtualizer ELITE 2

Otro ejemplo de como un producto diseñado para todos los consumidores, pasa a ser un proyecto exclusivo para profesionales a un precio desorbitado. Con esta segunda versión de su andador incluyen la novedad de que su plataforma se inclina en nuestra contra con cada giro que hagamos para así poder caminar en el sitio de una manera cómoda y natural. También requiere de un calzado específico, pero este viene en forma de calza para poder usar en con todos nuestros zapatos.

CYberith Virtualizer 2.0

Sus dimensiones son de 200x104x25 y este modelo permite con su arnés hacer cualquier tipo de movimiento. Desde correr, caminar, agacharnos y saltar sin ningún problema. El problema viene de nuevo con el precio. No es un producto barato y este ronda los 9.000 euros aproximados, puesto a que este andador dispone de sensores y mecánica inteligente que se adapta a todos nuestros movimientos.

3. Infinadeck

Si has visto Ready Player One te sonará bastante este andador. Infinadeck es el mejor y más realista (y caro) de todos los nombrados en este artículo. Se diferencia de los demás por tratarse de una base cuadrada compuesta por varias correas en la superficie que permiten al usuario moverse con total libertad y naturalidad.

Andador Infinadeck VR

Ahora lo visto en Ready Player One no encaja con la realidad, ya que Wade Watts disponía de un Infinadeck en su vieja furgoneta de desguace y el modelo actual mide la friolera de 3 metros cuadrados de base por 1,88 metros de alto. Su precio también es bastante prohibitivo rondando los 40.000 a 60.000 dólares, dependiendo de la configuración, envío y aduanas. Lo bueno es que no te ponen pegas a la hora de comprarlo si no eres profesional como pasa con otros andadores, pero la compañía recomiendo el uso para tratamientos médicos, rehabilitaciones e incluso para entrenamientos militares. Así que por el momento toca soñar un poco (a no ser que te sobre el dinero) hasta que saquen algo para todos los públicos y sus bolsillos.

4. Kat Walk Mini

Kat Walk Mini es el hermano pequeño del pantagruélico andador Kat Walk, y nace de la necesidad de muchos usuarios de obtener un andador que no sea un monstruo pero que a su vez sea robusto y sobretodo que sea asequible a nuestros bolsillos. Su diseño sigue la línea de la superficie cóncava lisa en la que poder caminar, correr, etc. Con su arnes particular, permite más movimientos como agacharte, saltar y sobretodo al no disponer de un aro central, tendremos la sensación de libertad al no toparnos con un obstáculo físico.

Kat Walk Mini

Su peso es de 84 kg (más liviano que otros andadores) y sus dimensiones son de 155 centímetros cuadrados en la base y una altura de 158 centímetros. El precio aunque es bastante más asequible, este sigue siendo prohibitivo para muchos bolsillos rondando entre los 1.500 y los 3.000 dólares dependiendo del distribuidor, portes y aduanas.

5. Noocratic

Noocratic es la versión simple y esperemos que barata de todos los andadores que hemos visto. Uno de los puntos fuertes, es que está diseñado en Burgos. De aspecto bastante sencillo pero de igual funcionamiento que Kat Walk o Virtuix Omni, intenta ser un rival para estos andadores por su liviano peso, escasas dimensiones y sencillez de uso. Además, Noocratic tiene la habilidad de plegarse para ocupar mucho menos espacio.

Noocratic Andador VR

Hablando con los creadores, confirman que este andador fue diseñado para usar con dispositivos de realidad virtual móviles e incluso lo están adaptando para usarlo con el dispositivo stand alone Oculus Quest. Eso no excluye a los grandes visores como Htc Vive, Index o Pimax (entre otros) pero que necesitarían de sensores externos para poder captar los movimientos de nuestros pasos.

Se desconoce el precio de Noocratic por el momento, pero los creadores dicen que quieren reducirlo al mínimo. Por el momento solo está a la venta para profesionales junto con un paquete de tres juegos creados por ellos mismos, pero que esperan ponerlo a la venta en las próximas navidades. Según ellos, «Queremos que sea la realidad virtual para todos, barata, plegable y sencilla.»

6. Kat VR Loco

Si no te van los andadores, dispones de poco espacio y sobretodo vas corto de dinero, puede que Kat VR Loco sea lo que necesitas. Con ello se acabaron los andadores costosos y que ocupan espacio en tu habitación, ya que este método de locomoción se basa en tres sensores de movimiento que se ajustan uno a cada tobillo y otro en la cadera. Con ellos bien colocados y andando en el sitio, conseguiremos movernos por los mundos virtuales de una manera sencilla y para nada desagradable, quitando todos los mareos y nauseas que pueden producir los desplazamientos virtuales.

Kat Vr Loco

Está claro que es el más sencillo en cuanto a equipación, pero no por ello deja de ser un sistema sencillo. Los tres sensores van bastante bien calibrados para adaptarse a todos nuestros movimientos, detectando si estamos andando, corriendo, saltando e incluso caminando marcha atrás. Para no salirnos del sitio, el paquete incluye una pequeña alfombra circular, con la que detectar en todo momento si nos salimos de nuestra zona de juego o no.

El precio ronda entre los 179 y los 200 euros, dependiendo si lo quieres con alfombra o no y es compatible con todos los modelos de visores de realidad virtual. Sinceramente, ahora mismo es el que uso y habiendo probado algunos como Kat Walk Mini y Virtuix Omni, he de decir que prefiero mil veces estos sensores que cualquier andador por tres razones. Precio, espacio, libertad de movimientos.

Sin duda existen muchas más opciones de todo tipo, como la silla Roto VR, las Cybershoes, Vue Vr, etc. He elegido estas 6 por ser modelos bastante vanguardistas y sobretodo por que si uno quiere, puede comprarlos de manera sencilla (aunque sea para profesionales) con un simple golpe de talonario. Cabe decir, que como dije al principio del artículo, la realidad virtual y todos los medios de locomoción están en fase de desarrollo y ahora mismo son una tecnología que no todo el mundo puede o quiere comprar. Quitando visores Stand Alone o PSVR que se encuentra a un precio bastante asequible, un visor decente ronda más o menos los 500 euros y requiere si o si de un ordenador de gama media/alta para poder correr la mayoría de juegos. Si a ello le sumamos un andador… quizás nos metamos en unos 5.000 o 6.000 euros para poder tener una experiencia completa.

Pau Soler

Sastre de día y jugón por las noches. Experto en combinar la alta costura con los grandes juegos de ayer, hoy y mañana. Mi sueño es poder confeccionar un buen traje a medida de kevlar a Max Payne y de paso a John Wick.

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