Castlevania en Netflix: Los animadores de la serie hablan del origen del proyecto

Llevar Castlevania a una serie de animación ha sido un camino largo y tortuoso que al productor Adi Shankar le ha llevado unos diez años de su vida. Pero finalmente, de la mano de Kevin Kolde y el estudio Frederator, conocido por Hora de Aventuras, la adaptación del videojuego se ha hecho realidad en Netflix. Algo que los fans al principio no podían creer tras el anuncio de la plataforma, pero es que sus propios animadores tampoco.

El estudio Powerhouse Animation, situado en Austin, Texas, fue fundado por Brad Graeber, Bruce Tinnin y Frank Gabriel, y resulta que son unos verdaderos fans de Castlevania y en concreto de Castlevania III, como ha descubierto el portal io9 en su entrevista a Graeber y el director creativo Sam Deats, quienes han contado cómo se gestó el proyecto. Todo comenzó cuando Shankar puso el anuncio de que buscaba una productora para hacer una serie animada de Castlevania.

«Frank conocía a un tío, Tom King, que era un encargo de series en Frederator. Frank, Tom y Kevin [Kolde] empezaron juntos Heart of Texas Productions, un estudio de animación que hubo aquí en Texas algún tiempo. Y entonces, nos reunimos con Kevin». Los chicos de Powerhouse prepararon un portafolio a pesar de que no conocían bien el proyecto ni habían visto un guión: «No sabíamos nada, así que Sam juntó todas las ideas que teníamos sobre qué haríamos nosotros, nuestras influencias y todo eso. Volamos a las oficinas de Frederator y entremos en una sala de reuniones, y Kevin reaccionó en plan 'Oh… unos críos'». Sin embargo, el material que le llevaban impresionó a Kolde: «Unos días después, Kevin dijo 'Sí, sois los tíos con los que quiero trabajar'. Abrimos una botella de champán que estuve guardando años luego de eso». 

El fruto de este acuerdo se puede ver en los cuatro episodios que conforman esta adaptación en Netflix, y que tendrán su continuación en una segunda temporada de 8 episodios. ¿Qué te pareció la serie?

 

 

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