Estas son las series más caras de la historia de Netflix

¡¡Alucina con los presupuestos!!

Las series más caras de Netflix

A día de hoy, Netflix es uno de los grandes colosos de la industria del entretenimiento, más desde que nuestros hábitos de consumir cine y series han cambiado a causa del streaming. A pesar de sus poco populares subidas de precio Netflix sigue siendo un servicio tremendamente popular y con una calidad de contenido muy alta. Evidentemente, su éxito se traduce en que la compañía obtiene abundantes ingresos, convirtiéndola en una de las más ricas del planeta, lo que le da cierta cancha para experimentar con diversos factores como las suscripciones o sus Netflix Originals.

Pero Netflix también tiene una buena cantidad de gastos estratosféricos que la plataforma asume en la creación de todos los episodios, temporadas y metraje de las series y películas que han supuesto la mayor parte de su fama actual. De hecho, algunas de estas series cuentan con presupuestos más típicos de una súper producción hollywoodiense, lo que explicaría que Netflix aumente el precio de sus suscripciones para poder seguir siendo rentable. Sin ir más lejos el servicio de streaming se gastó 100 millones de dólares para mantener Friends en parrilla hasta 2019. Por eso hoy hemos querido recoger cuáles han sido o son las series más caras de Netflix a lo largo de los años.

Especiales de Chris Rock

Cierto, los especiales del humorista no son exactamente una serie, pero sus entregas por episodios bien le valen estar en estar en esta lista, sobre todo cuando hacer cada uno de ellos de ha supuesto a Netflix una inversión de 20 millones de dólares, en total el conjunto de stand-up comedy de Chris Rock superó los 40 millones de dólares de gasto total. Sin duda, Netflix ha apostado duro por mejorar su catálogo de programas humorísticos.

Franquiciados Marvel

Hablamos de series como Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage o Iron Fist, para las cuales Netflix tuvo que llegar a un acuerdo con Marvel, contando con más de 200 millones de dólares para producir todo este contenido. Es cierto que Iron Fist, Luke Cage y Daredevil han sido canceladas por la plataforma de streaming (a pesar del rotundo éxito de algunas como Daredevil) mientras que Jessica Jones o The Punisher ya preparan sus nuevas temporadas para Netflix. Estas cancelaciones podrían deberse a que Marvel está a punto de sacar su propia plataforma al mercado y, con Disney detrás, es casi seguro que quieren hacer que estas series sean aún más rentables.

Hemlock Grove

Esta serie de terror basada en extraños sucesos que ocurren en un lugar inventado de Pensilvania costó a Netflix unos casi 50 millones de dólares en su primera temporada de 13 episodios (aproximadamente 4 millones por cada uno), aunque no contó con demasiado apoyo de los usuarios que criticaban la baja calidad de los guiones que se maquillaba con una producción colosal. Duró tres temporadas y, suponemos, que este fue uno de los shows que ocasionó más pérdidas a Netflix dado su elevado coste y su relativa baja audiencia.

Orange is the New Black

Esta serie es la inversión más rentable de las hechas por Netflix ya que no solo logró sorprender con sus cuidados guiones que narran las historias de un grupo de mujeres que cumple condena en la cárcel, sino que su gran audiencia hizo que Netflix llegara a ser aún más mundialmente conocida. La compañía ha invertido unos 50 millones de dólares por temporada (unos 4 millones por episodio) que le han tenido que saber a gloria pues, en gran medida, gracias a ese gasto Netflix tiene la fama que tiene.

Especiales de Dave Chapelle

Al igual que ocurre con los especiales de comedia de Chris Rock, Netflix ha apostado por los humoristas desembolsando 60 millones de dólares por tener este especial en exclusiva (20 millones por episodio) para su plataforma y que marcaron un retorno para el comediante que decidió regresar después de casi 12 años.

House of Cards

Este es otro de los «pesos pesados» de Netflix y es, sin duda, una de sus series de mayor popularidad. Sus seis temporadas se saldaron con un gasto total aproximado de 360 millones de dólares (60 millones/temporada), y si tenemos en cuenta los episodios cancelados de la sexta temporada tras el escándalo de Kevin Spacey, su coste total podría haber sido aún mayor al resultante.

Marco Polo

Este drama «histórico» basado en el siglo XIII solo cuenta con dos temporadas el las que solo 90 millones de dólares se dedicaron a costear sus primeros 10 episodios. Este elevado gasto podría deberse a que es una serie rodada en exteriores, lo que termina por encarecer enormemente una producción. Finalmente no cosechó el beneplácito del público, dejando a Netflix con una «pérdida» que supera los 200 millones de dólares.

Sense 8

Esta serie de interconexión humana narrada de una forma poco habitual (y con muchas escenas subidas de tono de por medio) ocasionó múltiples protestas de los usuarios tras la decisión de cancelación por parte de Netflix. Dirigida por los hermanos Wachowski, parece que el show era demasiado caro de producir, con un estipendio total de 108 millones de dólares por temporada (dos en total), ¡casi nada! Para el rodaje se visitaron 16 ciudades de 13 países y, finalmente, se creó un episodio especial de dos horas para dar un desenlace digno a la serie.

The Get Down

Una sola temporada de esta serie le supuso a Netflix un gasto de producción superior a los 120 millones de dólares que venía, en buena parte, de su costosa recreación de vestuario y escenografía (años 60) y de los impresionantes números musicales que se podían ver. Los constantes problemas para llevar la serie a cabo, incluso el guión, y su elevado precio por episodio llevaron a Netflix a anunciar la suspensión indefinida de The Get Down.

The Crown

La representación dramatizada y guionizada de la vida y obras de la Reina Isabel II de Inglaterra ha supuesto el gasto más alto de todas las series que ha hecho Netflix hasta el momento: más de 130 millones de dólares por temporada (13 millones por episodio). Esta enorme factura se debe a que fue necesario crear una réplica a tamaño real de ciertas partes del Palacio de Buckingham y también se encargó un vestido de novia idéntico al que lució Isabel II en su boda (35.000 dólares). Todo este derroche mereció la pena, pues la serie ha sido todo un éxito de público y crítica, recibiendo diversas nominaciones y galardones. The Crown no solo es la serie más cara de Netflix, también es una de las series más caras que se hayan hecho jamás.

Quien no arriesga, no gana

Está demostrado que para ganar hay que arriesgarse, y Netflix lo ha hecho en numerosas ocasiones y parece que seguirá haciéndolo, al menos a medio plazo y con la creciente competencia de servicios como HBO, Amazon Video, las futuras plataformas de streaming de Disney o Marvel o la universalización de un juego tan popular como Fortnite.

Queda claro que Netflix gasta lo que sea necesario con tal de intentar crear una gran serie que guste al público pero, como en todo, no siempre consigue salirse con la suya y ya ha conocido más de un estrepitoso fracaso. Sea como sea, esperemos que el servicio siga funcionando igual de bien durante muchos años, ¡y que todos podamos seguir pagándolo!

Mario Arias

Recolector incansable de contenedores de corazón y piezas de la Trifuerza, emisario de la Diosas en la Tierra de Hyrule y adorador de la Luz de la Espada Maestra. Me defino como Nintendero de corazón y Tolkiano de-mente. Studio Ghibli es mi religión.

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