El anime de Pokémon tenía un auténtico final que nunca se hizo realidad

Cuando los monstruos de bolsillo dieron sus primeros pasos en la industria del videojuego, tardaron muy poco en hacer lo mismo dentro de la pequeña pantalla. Para acompañar al estreno de Pocket Monsters, Pokémon en Occidente, en las Game Boy niponas, los responsables de la firma decidieron lanzar una serie anime un año más tarde que narraría los pasos de un joven y apasionado entrenador cuyo sueño no era más que convertirse en Maestro Pokémon.

Una historia de aventura y desventuras que nos presentaría a Ash Ketchum (Satoshi en Japón, en referencia a Satoshi Tajiri, creador de los monstruos), el chaval de Pueblo Paleta que llegaría tarde al reparto de criaturas iniciales y tendría que optar por un Pikachu que se negaba a entrar en su correspondiente Poké Ball. Este personaje, que lleva ya más de diez años rondando las televisiones de todo el mundo, se ha convertido en el símil de los acontecimientos que se narran en las videoconsolas, viajando por todas las regiones que se han contemplado hasta ahora en los videojuegos y viviendo todo tipo de situaciones relacionados con estos monstruitos y su mundo.

Pero las cosas no iban a ser así. Los planes iniciales de la Pokémon Company eran mucho más reducidos y tuvieron que cambiarse a consecuencia del abrumador éxito de los monstruos de bolsillo. La idea original no era más que emitir el primer arco y dejarlo todo con un gran cierre a la altura de todo un campeón y no de ese chaval que, por más que lo intenta, no es capaz de ganar una Liga por más que tenga todas las papeletas de hacerlo.

El mayor detonante de esta teoría y de algo que los creadores del anime dejaron caer en más de una ocasión fue uno de los teasers que se lanzaron con motivo de la primera película de Pokémon. El largometraje que mostró a Mewtwo en todo su esplendor, enfrentando a las criaturas originales contra sus respectivos clones iba a ser también muy diferente, y eso que la versión occidental ya era distinta a la nipona, y entre otras cosas iba a mostrar una revolución de Pokémon liderada por el número 150 contra toda la humanidad.

Pokémon: Mewtwo Strikes Back iba a ser el auténtico desenlace del anime. Su historia sería el último capítulo de Ash y compañía, concluyendo con un «flashforward» hacia el futuro en el que se podía ver a una Misty adulta con una pequeña que apuntaba a ser su hija (algo que la comunidad no tardó en conectar con Ash como posible padre) y fragmentos que mostraban un material completamente diferente al que acabamos recibiendo.

La serie de Pokémon iba a estar en funcionamiento solo durante año y medio y, como se ha dejado entrever posteriormente, terminaría con Ash plantando cara al Alto Mando y a Gary de forma similar a lo que sucedía en Pokémon Amarillo. Así, recién proclamado Campeón de la Liga de Kanto, su encontronazo con Mewtwo sería su siguiente y última hazaña en la pequeña y la gran pantalla.

¿Qué ocurrió entonces? La respuesta se encuentra en la portátil de 8 bits de Nintendo. Pokémon fue toda una revolución y disparó las ventas de la consola al punto de que la idea de lanzar unas secuelas no tardó en colocarse sobre la mesa. Todos los planes cambiaron por completo y, entre ellos, también se propuso alargar el anime para acompañar a los nuevos lanzamientos que pudieran ir llegando. Así, nos encontramos ahora con un Ash Ketchum que se encuentra en Alola y que, si los rumores son ciertos, pronto volverá a su tierra natal para acompañar a las ediciones de Pokémon para Nintendo Switch.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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