Juego de Tronos: Explican científicamente una de las mayores dudas con los dragones en la serie

ATENCIÓN: Este artículo contiene spoilers de la séptima temporada de Juego de Tronos.

Uno de los momentos más espectaculares del último episodio de Juego de Tronos, el que daba cierre a la séptima temporada de la ficción televisiva estrella de HBO, tuvo como protagonista a uno de los dragones de Daenerys Targaryen. Tristemente fallecido, Viserion regresaba a la vida de la mano de el Rey de la Noche, que utilizó sus capacidades para derribar el Muro que separaba a los caminantes blancos de poniente. Precisamente a este respecto ha querido referirse el famoso astrofísico Neil DeGrasse Tyson, que no ha dudado en ofrecer su visión al respecto a través de Twitter.

Lo que más llamó la atención de los fans es que, pese a ser descrito como un “dragón de hielo” por el propio George R.R. Martin, la criatura lograba desintegrar el Muro con su aliento helado. ¿O quizás no lo era pese al color azulado? Según el científico, que actualmente ostenta el cargo de director del Planetario Hayden, el dragón escupía fuego pese a ser denominado de esta manera. Esa sería la única explicación que justificaría el derribo del Muro, compuesto por un gigantesco bloque de hielo.

Entonces, ¿por qué era azul el fuego que salía de su boca? Neail compara este efecto con el de la llama de los sopletes de acetileno, que pese a alcanzar a una temperatura de 3.000 grados, emiten una llama del mismo color. Resuelto el misterio, el astrofísico se ha referido también a la anatomía de los dragones presentados en la serie, que considera del todo coherente. Tanto el tamaño de las alas como su habilidad para moverse por en tierra firme parecen adecuarse a lo que los expertos esperarían de este tipo de criaturas de fantasía. ¿Te convencen sus explicaciones?

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