No Solo Gaming: Dragon Ball Symphonic Adventure

No Solo Gaming: Dragon Ball Symphonic Adventure

Tras su celebración en Paris el 6 de mayo del año pasado, todos los fas españoles de Dragon Ball cruzamos los dedos o, más bien, levantamos nuestras manos para crear esa genkidama imaginaria que diera forma al deseo de que el Dragon Ball Symphonic Adventure aterrizase en nuestro país. Durante la celebración del Salón del Manga de Barcelona que tuvo lugar en noviembre del año pasado, pudimos ver cómo Shenron había escuchado nuestras plegarias haciendo nuestro sueño realidad con el anuncio por sorpresa de la llegada del añorado concierto a Barcelona.

Levantando un gran revuelo y enorme expectación entre el numeroso fandom español de la serie, comenzaba la interminable cuenta atrás que nos mantendría varios meses a la espera de que llegara el momento. Dicha cuenta atrás por fin expiró el pasado sábado 3 de marzo.

La expectación y ganas que había de disfrutar de este evento no se limitaba simplemente a plasmarla de boquilla en foros, grupos o redes sociales, se confirmaba de forma categórica con la venta de absolutamente todas las entradas disponibles. Sin duda, la mejor forma de apoyar este tipo de eventos, motivando a que se celebren muchos más, y de demostrar que sus seguidores acompañaremos a Goku y compañía en cualquiera de sus aventuras.

Horas antes de la apertura de puertas del solemne Auditori Fórum de Barcelona ya se respiraba un ambiente genuino y mágico formándose unas colas bestiales para entrar al recinto ya que además del nerviosismo por disfrutar de la música, se había anunciado la venta de merchandising exclusivo que nadie se quería perder. El objeto estrella y a buen seguro el más vendido, era el panfleto del concierto con imágenes, información y el programa de lo que aún nos quedaba por disfrutar.

Las 21:30 era la hora marcada para el comienzo del concierto que tras la presentación de Manu Guerrero (Product Manager de Selecta Visión), la agradable participación por sorpresa, especialmente para los catalanoparlantes, del actor de doblaje Joan Sanz en su papel de Vegeta y con la Orquestra Simfónica del Vallés totalmente preparada, era cuestión de segundos que Dragon Ball a través de sus imágenes y su música nos engullera, una vez más, en una aventura mística y fantástica.

Érase una vez un niño con cola de mono. Tras un inicio marcado por el sonido de un taiko, típico tambor japonés, nos adentrábamos de lleno en la banda sonora creada por Shunsuke Kikuchi empezando como no podía ser de otra forma con el primer opening de la serie, el pegadizo y espectacular Makafushigi Adventure, interpretado vocalmente por el cantante Hiroki Takahashi. El vocalista japonés hizo las delicias del público asistente poniendo voz a esta canción y a todas las que sonaron durante el concierto. Todo un honor y un enorme disfrute poder contar con la presencia, talento y entusiasmo del cantante original de los temas de Dragon Ball.

Con el consecuente subidón de un principio tan rompedor nos adentramos en el fantástico viaje que nos proponía este concierto recordando a través de su majestuosa música y las imágenes proyectadas en la pantalla gigante, esa maravillosa historia que seguimos con tanto fervor durante gran parte de nuestra infancia, llevándonos desde ese bendito encuentro fortuito entre Son Goku y Bulma hasta la boda de nuestro protagonista con Chichi.

Un recorrido impagable que nos hizo soltar alguna lagrimilla y aplaudir como locos con cada momento irrepetible que revivíamos a través de la vista y el oído. Una primera parte de una hora de duración, donde pudimos disfrutar de una magnífica selección de temas interpretados que ponían música en directo a unas escenas tremendamente espectaculares, elegidas con mucho acierto y muy buen gusto. Un todo de mucha calidad que supimos disfrutar los allí presentes aplaudiendo cada tema interpretado y cada momento significativo de la serie que aparecía en pantalla.

Dragon Ball Z: la épica en su máxima expresión. Durante un breve descanso que sirvió para asimilar mejor el momento histórico que estábamos viviendo, los fans fuimos preparando el cuerpo a sabiendas de lo que se nos venía encima. Tocaba disfrutar de la segunda y más extensa parte del concierto, donde asistimos a un minucioso y espectacular repaso por todas las sagas que daban forma a la parte más famosa de la serie.

Tal como pasara en su primer acto, Hiroki Takahashi daba el pistoletazo de salida interpretando el primer opening de Dragon Ball Z, ese himno en el que se ha convertido todo un temazo como es el Cha-la Head Cha-la. Aunque lógicamente se echara en falta al cantante original de esta parte de la serie, el genial Hironobu Kageyama, hay que reconocer que Takahashi defendió como un campeón todos los temas de esta saga como el ya comentado Cha-la Head Cha-la, el impactante We Gotta Power o el mítico Unmei no Hi –Tamashii Vs. Tamashii-.

Esta parte de la serie demostró claramente que acumula muchos temas conocidísimos, especialmente pegadizos, y que se crearon de forma magistral para acompañar perfectamente unas escenas cargadas de épica. Porque Dragon Ball Z es ante todo una serie con momentos increíbles de esos que se retienen en la retina y la memoria de los fans para siempre jamás.

Así, fuimos repasando durante más de hora y media que duró esta segunda parte del concierto, todo lo que da de sí esta parte animada con la llegada de Raditz a la Tierra, la primera muerte de Son Goku, el sacrificio de Piccolo, las fusiones, los grandes enemigos como Freezer, Célula o Boo, la primera aparición de Trunks… Instantes álgidos de una tremenda importancia en la serie que fueron revividos y vitoreados como bien se merecen.

Aunque creo que estaremos de acuerdo en que de esos impactantes momentos, el que habría que destacar por encima de todos fue cuando Son Goku se transforma por primera vez en Super Saiyano. Cuando se iba acercando la escena había una especie de runrún que hacía sentir en el ambiente que algo gordo iba a pasar. Había una enorme expectación por volver a disfrutarlo… y vaya si se disfrutó.

Esa espectacular música que hacía darle más emoción si cabe a las imágenes que fueron perfectamente acompañadas por el efecto de sonido del aura de los super saiyanos y un juego de luces amarillas, simple pero tremendamente efectivo, hicieron que a más de uno se nos pusiera el vello de punta como si fuera la primera vez que viéramos estas imágenes. Una de esas experiencias que amortizan el valor de la entrada y que hacen que todo el esfuerzo realizado para asistir al evento haya merecido la pena.

Cuanto más avanzaba el concierto, el público se fue soltando más implicándose de forma más directa en el hecho de aplaudir, ovacionar e incluso cantar los temas que se iban interpretando. Así, de forma inexorable y con la sensación de haber durado muchísimo menos tiempo del que duró realmente, nos fuimos acercando al final con la derrota de Boo y el relevo generacional de Son Goku hacia la reencarnación del temido villano en Oob.

Ya en la parte de bises, Hiroki Takahashi volvió a interpretar los primeros openings de Dragon Ball y Dragon Ball Z aunque esta última vez que sonó Cha-la Head Cha-la se pudo llegar a oír hasta en cinco idiomas ya que cada aficionado desde su asiento lo iba cantando (o algo parecido) en el idioma con el que más identificaba este tema. Con este batiburrillo lingüístico y algún Kame hame ha del propio cantante hacia el público se daba por finalizado este momento histórico que se vivió de forma única y exclusiva en nuestro país.

Es de bien nacido el ser agradecido. Haciendo caso al rico refranero patrio, está claro que hay que agradecer a todas las empresas y personas que se han volcado en este concierto para que haya podido ser toda una realidad en España. Así que creo que es de recibo destacar esos nombres que han estado detrás de todo esto como Overlook Events y Oroneta Events, grandes responsables de que este evento fuera posible, o la distribuidora de anime Selecta Visión.

Es bastante laborioso y costoso conseguir traer un evento de este tipo a un mercado como el español aunque bien es verdad que se puede pensar que al trabajar sobre una marca como Dragon Ball es casi como ir sobre seguro, pero el riesgo siempre existe y conseguir que la gente quede tan contenta con el resultado final es bastante complicado. Y aunque en este punto no todos estarán de acuerdo, especialmente los que ya disfrutaron de este concierto en la capital francesa, me gustaría destacar que a pesar de echar en falta algún tema, los errores a corregir y pequeñas cosas mejorables, este no era un concierto al uso.

Era toda una experiencia. No era un concierto de música. Era un concierto de emociones. Un momento histórico. Era revivir toda la serie durante tres horas acompañadas de música en directo y rodeados de fans (más de 3000) que, al igual que uno mismo, han elevado Dragon Ball a la categoría de mito dándole un sitio en nuestras vidas que quizás muchos no entiendan pero que nosotros sabemos que realmente se lo merece. Este evento era una nueva demostración de que Dragon Ball no es un simple anime, es mucho más. Es toda una forma de vida, un sentimiento y eso, sólo se puede llegar a sentir y entender con el corazón.

Por Miguel A. Aguilar
También puedes escucharle en Freakytown

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