Surge una gran polémica en torno al aspecto japonés de los personajes de anime

En el anime, la variedad de estilos es algo a la orden del día. Solo con echar un vistazo a obras como Devilman Crybaby o Dragon Ball Super vemos que cada estudio y prácticamente cada serie tiene sus propias pautas de diseño y caracterización de personajes. Sin embargo, su aspecto es algo que siempre ha sido motivo de debate, ¿realmente lucen un aspecto japonés?

Como bien señalan en Kotaku, en la actualidad, uno de cada 29 recién nacidos tiene uno o ambos padres con una procedencia distinta a la oriental. Cada vez hay una mayor mezcla de culturas y fisionomías en el país, lo que está generando también un importante cambio de mentalidad en una cultura conocida por la fidelidad a sus raíces. Esta variedad es uno de los argumentos que en 2ch alimenta el debate sobre si realmente los personajes anime cuentan con una estética fiel a los rasgos orientales.

Narices, pómulos, cejas y ojos son la principal diferencia entre un japonés y un caucásico. Como se puede ver en la siguiente imagen, el estilo de ilustraciones en cada región trata de reflejar los rasgos de su población, aunque con pequeñas libertades (sobre todo en el manga).

Muchos usuarios del foro asiático y portales online nipones aseguran que, efectivamente, la mayoría de los personajes que vemos en anime y manga comparten rasgos con la población asiática. Basándose en líneas de perfil y distancias entre nariz y mentón, claman que esto, más que una hipótesis, es una realidad fácilmente comprobable.

Aún así, otros tantos señalan que realmente esta diferencia entre realidad y dibujo yace en la inspiración de los artistas. Muchos acuden a todo tipo de fuentes a la hora de diseñar a sus personajes, e incluso algunos utilizan el perfil de los gatos para hacer al de las personas que muestran sobre el papel y la pantalla. Conocido como «neko-gata», este ángulo y forma de cara es algo que prevalece en numerosas publicaciones del país del sol naciente.

Al final, el debate sigue en pie junto con la polémica de la fidelidad al mundo real. Sea como fuere, como bien apunta uno de los miles de comentarios que se encuentran en el centro de esta discusión: no hay nadie en el mundo que tenga unos ojos tan grandes y una nariz tan pequeña. Ni asiáticos, ni caucásicos ni ninguna otra persona que more en el planeta.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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